viernes, 24 de febrero de 2012

AUTOINSTRUCCIONES

AUTOINSTRUCCIONES

Proceso para la interiorización de las instrucciones de trabajo académico.

1º- Definir el Problema: ¿Qué tengo que hacer?
2º- Guía de la Respuesta: ¿Cómo tengo que hacerlo? (despacio, pinta la raya hacia abajo....).
3º- Autorrefuerzo: Lo estoy haciendo bastante bien.
4º- Autocorrección: En el caso de que no se alcance el objetivo propuesto, afrontar el error (si cometo un error puedo continuar. Iré mas despacio.

Hay que recordar que el objetivo de esta técnica es modificar las verbalizaciones internas que el sujeto utiliza ante aquellos problemas o situaciones en los que habitualmente fracasa, realizando respuestas inadecuadas para alcanzar el objetivo. Así, pues, el éxito de la técnica viene determinado, no sólo por el cambio de verbalizaciones internas del sujeto, sino por el cambio de comportamiento ante dichas situaciones.


 
Fuente: Guia práctica para educadores. Fundación ADANA.





CIRCUITO DE AUTOINSTRUCCIONES

                                                                             

UN CUENTO PARA EL DUELO

VOLVERÁS A SENTIRTE MEJOR

        Un día te sentirás mejor, la pena ya no será tan grande. Nunca olvidarás al ser querido, pero a medida que pase el tiempo ya no te sentirás tan triste por su muerte. Y cuando pienses en él, recordarás lo ratos alegres que pasasteis juntos.


Escribe un cuento:
“Había una vez un niño/a que estaba muy triste…”

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Materiales publicados:


Cuentos para el adiós                 
 

CARTA DE DUELO

No es culpa tuya
Si piensas que, de alguna forma, fuiste tú la causa de que el ser querido muriese ¡No es cierto!. Tú no tienes la culpa. Si a pesar de todo te  sientes culpable, habla de ello con alguna persona mayor. Puede ayudarte.

También puedes sentirte mal porque, en alguna ocasión, disgustaste  trataste mal a la persona que ha muerto. Si es así, recuerda que ella te perdona y tú también debes perdonarte a ti mismo.

Quizá te ayudaría contar a la persona que ha muerto aquello que te preocupa o te hace sentir culpable ¿Porqué no le escribes una carta?

Si no sabes que escribir, puedes contarle por qué estás enfadado.
Aprovecha para pedirle perdón, perdónale tú también.


Querida……………………………………………quiero decirte……………………..
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Adiós……………………………………….

EL DUELO EN LOS NIÑOS

EL DUELO EN LOS NIÑOS

Cuando ocurre el fallecimiento de un ser querido, los adultos creemos que los niños ante este hecho no sienten o no entienden, es decir, no hacen duelo. Actuamos erróneamente evitando por todos los medios que los niños asistan, vean o escuchen los sucesos que están ocurriendo en esos momentos. Con esta actitud tratamos de ocultar nuestro sufrimiento con el argumento de acelerar el proceso de olvido y de volver a la realidad lo más pronto posible.

Como Percibe el Niño la Muerte
Los niños tienen su propio concepto de la muerte, cada uno la ve conforme a su edad, a su formación intelectual, escolar y familiar. Desde temprana edad hasta aproximadamente los 3 años, el niño no tiene definido lo que es la muerte, sin embargo, lo manifiesta a través de reacciones como llanto constante, se torna irritable, pierde apetito, duerme poco y mantiene una constante búsqueda de esa persona. A la edad pre-escolar hasta cumplidos los 9 años, el niño se torna triste, pensativo, agresivo, trata de llamar la atención, y cree que el ser querido en cualquier momento regresará. Pasados los 9 años el niño piensa al igual que los adultos que el morir es algo natural, físico, universal e irreversible, sin embargo, no tiene plena conciencia de la verdadera realidad.

Como Reacciona el Niño Ante la Muerte
El niño en su duelo inicialmente se ve envuelto en una constante negación y confrontación, transcurrido el tiempo va restableciéndose, de manera que logra adaptarse nuevamente a su entorno natural.

Como Apoyar al Niño en Esta Situación
Son diversas las alternativas que podemos brindarle a un niño durante el proceso de duelo.
1.    Aceptación
o    Explicarle abierta y claramente el proceso de la enfermedad o la muerte del ser querido.
o    No decirles frases como "se fue de viaje","se durmió", "se fue para el cielo", o "tienes un angelito".
o    Cuando se refiera al ser querido hágalo en tiempo pasado, evite hablarle en tiempo presente.
o    Permitir si es la voluntad del niño, a que participe en las ceremonias religiosas.
2.    Experimentación del dolor
o    Estimular al niño a que exprese sus sentimientos sobre la pérdida del ser querido y los recuerdos con referencia al ser querido perdido.
o    El adulto no debe privarse de manifestar su dolor en presencia del niño.
o    Evitar cambios drásticos en el entorno familiar, las tareas cotidianas y las costumbres ya establecidas.
3.    Reorganización del ambiente
o    No hacer cambios inmediatos
o    Estimular a que el niño participe en los cambios.
4.    Reinversión de la energía
o    "Sentirse bien" en ausencia del ser querido.
o    Estimular al niño a que busque nuevos amigos y proyectos.
Riesgos de un Inadecuado Duelo en el Niño
·         Apatía y ausencia de reacción ante la pérdida.
·        Ausencia de respuestas afectivas manifestándose aislamiento e indiferencia.
·         Búsqueda de reemplazo inmediato al ser querido fallecido.
·         Disminución de la autoestima.
·         Sentimientos de culpa y auto reproches ante la muerte del ser querido.
·         Tristeza permanente
·         Pérdidas del auto cuidado, ejercicio de actitudes y acciones riesgosas.

viernes, 27 de enero de 2012

CELOS INFANTILES

CELOS INFANTILES

PAUTAS PARA LA FAMILIA

CELOS:
§  Los celos, son un estado afectivo caracterizado por el miedo a perder o ver reducidos el cariño y la atención de alguien querido.
§  Sentimiento  producido por el temor de que la persona amada prefiera a otra; frecuentemente, este sentimiento va acompañado de envidia - resentimiento haciaquien se percibe como rival.
§  La persona que siente celos percibe la realidad algo distorsionada; considera que es menos querida que antes, parece tener un radar que le trae a la memoria lo que le produce angustia, su autoestima suele ser baja, vive con ansiedad, puede experimentar rechazo a aquello que le produce satisfacción, le cuesta centrarse en actividades que exigen concentración, o se aísla en su mundo.
Los celos son … 
… una conducta esperable que puede llegar a ser patológica … una conducta que se da siempre aunque no con las mismas  consecuencias y que supone un reajuste familiar … que aparece cuando previamente ha habido interacción  con la  figura de apego …  una reacción ante la creencia que tiene el niño de que  pierde el amor de la figura de apego … que el niño cree firmemente que ha perdido el amor de sus  padres. 

MANIFESTACIONES MÁS COMUNES:

  • Lloros frecuentes y sin motivo aparente, momentos de tristeza, preguntas alusivas a sí se le quiere o no.
  • Negativismo: responder con un NO, a propuestas que antes aceptaba, a veces sin escuchar lo que se le expone y/o pide.
  • Cambios en el desarrollo del lenguaje: habla infantil imitando el lenguaje del hermano pequeño, repetición de palabras y frases, tartamudeo.
  • Escaso apetito: come menos que antes y se niega a probar alimentos que antes pedía.
  • Sueño irregular: en general pide ir a la cama de los padres, o solicita compañía en la suya, llama frecuentemente a un adulto.
  • Cambio de estado de ánimo sin causa aparente: pasa de quietud a intranquilidad, de alegría a tristeza, de actividad a inactividad.
  • En casos extremos pueden aparecer manifestaciones de tipo orgánico: vómitos, anorexia, mareos, terrores nocturnos, insomnio etc.
  • En ocasiones adoptan conductas desafiantes hacia los padres, familiares y profesores, menosprecian a compañeros, se aíslan socialmente, muestran pruebas de afecto exageradas...

RECOMENDACIONES:
  • Es muy conveniente habituarles a compartir las responsabilidades diarias. Es necesario propiciar actividades en las que colaboren todos. Cada hijo puede ayudar al otro en lo que sabe o puede hacer, participando en la misma tarea.
  • Promover juegos donde tomen parte todos (juegos de mesa, de calle, prendas...). También realizar excursiones y viajes; es decir "hacer familia".
  • Favorecer las tertulias y sobremesas donde se comentan anécdotas, historias familiares y donde se da la oportunidad de participar a todos los hijos.
  • Enseñarles a pedir las cosas por favor, a dar las gracias, y a pedir perdón, algo muy inusual en nuestra sociedad, pero muy necesario.
  • Autoridad en la familia que por una parte proteja, oriente, ayude y estimule, y por otra parte que exija límites claros y adecuados. En definitiva, darles la seguridad de que son amados pero con la exigencia de que aporten a los demás.

PAUTAS DE INTERVENCIÓN
Tratar de evitar:

  • Los gritos y las descalificaciones.
  • Las atenciones y dedicación excesivas
  • Privilegios a unos hijos frente a otros.
  • Comparaciones entre los diferentes hijos.
  • Intromisiones en los conflictos de los hijos y tomar partido en ellos (siempre que no haya agresión).
  • Atenciones y recompensas al "chivato".
  • Comentarios de vecinos, amigos y familiares haciendo comparaciones de vuestros hijos.
  • Un trato irónico, o risa y burla ante conductas inadecuadas.
  • Que el hijo mayor deba asumir en todo momento la responsabilidad del cuidado del hermano menor.
  • La competitividad entre hermanos.
  • Tomar en cuenta las conductas propias de bebé (impropias de la edad).
Actuaciones adecuadas:
  • Fomentar la cooperación entre los hermanos. ( en las tareas de la casa, recados, en situaciones de juego ..)
  • Observar y reflexionar sobre las conductas celosas de nuestros hijos y reaccionar sin darles excesiva importancia.
  • Tratar con afecto y atención frecuentes a tus hijos para que perciban que son queridos.
  • Favorecer el juego con todos los hijos (para lograr una mayor armonía entre los hermanos).
  • Promover un clima de sosiego y tranquilidad en todos los momentos posibles.
  • Analizar entre los adultos las causas posibles de los celos y las distintas soluciones.
  • Educar a los hijos en el control de sus emociones: aprender a soportar pequeñas frustraciones, alegrarse del éxito de los demás, responder con tranquilidad ante situaciones adversas, enseñarle a aceptar sus incapacidades y dificultades con optimismo.
  • Respetar la autoridad de los padres y admitir los límites establecidos en la familia.
  • Conseguir que se acepten las normas de casa de forma democrática. Resulta necesario conseguir que se respeten aquellas normas que la unidad familiar estime imprescindibles. No obstante, si algún hijo se rebela, conviene que los padres expliciten los límites de la convivencia familiar.
  • Respetar el espacio de juego e intimidad de cada hijo.
  • Estimular a los hijos para que expresen lo que sienten con libertad y puedan compartir tristezas y alegrías.
  • Estimular a los hijos y darles seguridad.
  • Hacer partícipe a los hijos de las tareas que conlleva la llegada de su hermano: Preparar la cuna y habitación, adquirir la ropa...Valorar a los hijos tras la realización de estas tareas; más por la actitud que manifiestan que por el resultado final.
  • Resaltar la importancia de tener hermanos y de la felicidad que esto comporta en el juego, en las labores diarias, en la alegría de la casa y de las reuniones familiares...
  • Advertir a los familiares que en las visitas que nos realicen eviten expresiones del tipo: "ahora si que vas a tener que compartir", o "ya sabes, lo tendrás que cuidar porque el niño será muy pequeño y tu ya eres mayor" etc...
  • Así mismo incitarles a que sus expresiones hagan alusión a aspectos positivos referidos al nuevo hermano: "te vas a divertir mucho", "con un hermano vas a poder jugar cuando se haga un poco más grande" etc. ..
  • Debemos evitar la coincidencia de llevar al mayor a una escuela infantil cuando nace otro/a hermano/a. Es preferible adelantar o retrasar esta entrada para que no asocie: nace mi hermano = salgo de casa.

NACIMIENTO DE UN HERMANO
  • Explicarle, alrededor del segundo trimestre del embarazo, que va a tener un hermano. Todos los cambios deben hacerse en este periodo.
  • Hacerle partícipe del acontecimiento “a su nivel”.
  • Que ayude a preparar.
  • Cambiarle de habitación antes.
  • No hablar exclusivamente del nuevo hermano. 
ANTES DE QUE NAZCA EL HERMANO …
En el cambio de organización familiar debe participar el hermano mayor (para ordenar su ropa, en el baño...) 
Que vaya interiorizando la nueva estructura familiar mediante la verbalización y el dibujo. 
Es bueno hablar en plural: “nosotros queremos...”, “ahora que somos una familia de ...” 
No delegar en exceso el cuidado del hermano mayor a terceras personas porque lo interpretará como un abandono. 

CUANDO YA ESTÁ EL HERMANO …
Evitar frases que recriminen sus acciones: "No lo toques", "Aléjate que no me fío de ti", "Que se te va a caer"..

Estimular con expresiones positivas todo acercamiento: "Qué bien lo cuidas" "Eres muy responsable", "Ven que lo vas a bañar muy bien".

Involucrar a los hermanos en las tareas de cuidado, higiene, alimentación etc.

Buscar espacios para atender de forma preferente a los hermanos en el momento del nacimiento del nuevo bebé y en el período posterior. Las personas adultas solemos dirigirnos rápida y casi exclusivamente al recién nacido, relegando la atención a los demás hermanos; sin embargo, son éstos los que pueden manifestar conductas celosas y no el recién nacido que no es consciente del momento

Ante las manifestaciones de celos decirle: “comprendo que estés enfadado pero mamá te quiere mucho cuando te portas como un hermano mayor”
Explicarle lo bueno que es tener hermanos para jugar y no estar solo nunca.
Dedicarle un tiempo “exclusivo” al hermano mayor los dos padres o de forma alternativa.
Recordarle cuando se esté portando bien sus cualidades positivas.
Ignorar conductas negativas no peligrosas.
Valorarle positivamente los intentos por superar sus celos con abrazos, sonrisas...
Castigar no físicamente con castigos que no sean improvisados y adaptados a su edad. Explicar por qué se castiga y cómo se debe hacer bien. Emplear un tono calmado. 

ANTE LAS MANIFESTACIONES DE CELOS
 Evitar comparaciones.
Cuidar del hermano mayor alternándose los dos padres.
Cuando se le recrimine algo se puede hacer con esta frase: “no me gusta cuando haces...” Evitar decir que es malo.
Los hermanos son distintos y así hay que decírselo.
Hay que valorar la diferencia de edad que pueda haber y la madurez ya alcanzada.
Hay que establecer nuevas normas en la casa. El hermano mayor puede colaborar.
Decirle que el amor es ilimitado y los padres tienen mucho.
Que el hermano menor le haga regalos.
Leerle cuentos que hablen de hermanos.
Escucharle en un tiempo de calma. 

HAY QUE …
  Cuando aparezcan conductas agresivas hay que estar muy atentos. Antes de acudir a un especialista, se le puede explicar que así no lo querrán, hacerle ver las consecuencias de sus actos.
No pegarle porque se refuerza la agresividad.
Enseñarle a pedir disculpas sin humillación.
Es bueno que vean que nosotros pedimos disculpas cuando nos equivocamos.
Ante las conductas violentas o rabietas hay que emplear “mucha calma”.
Jugar todos juntos.
Los padres deben participar al unísono.
Hacerle ver que todos intentamos ser mejores.
Hacerle ver que todos somos distintos: identificar en qué es distinto de su hermano menor.
 
CUANDO APARECEN CONDUCTAS AGRESIVAS …
El elogio debe hacerse siempre acompañado de un gesto de cariño.
Los padres deben buscar su contacto físico y si lo rehuye hacerlo más breve.
Los elogios deben ser concretos: “me gusta de ti lo bien que recoges, me gustan tus ojos...”
Hacerle ver el efecto positivo de sus buenas conductas: “ qué bien que estamos, podemos hacer muchas más cosas juntos cuando...”
Decirle cuáles son sus cualidades.
Dejarle que haga las cosas a su manera sin ofender ni molestar a los otros.
Potenciarle su originalidad.
No ridiculizarlo delante de otros.
Elogiarle en privado. El elogio público tiende a la exageración.
Fortalecerle la autoestima.
Enseñarle a emplear la palabra y no la fuerza.
Enseñarle a tomar decisiones y alabarle las que tome.
Ayudarle a resolver sus problemas.
Organizarle actividades donde vaya a tener éxito.
Permitirle demostrar su capacidad en aquello que haga bien.
Ponerle límites.
Ponerle metas reales y razonables.
Inculcar afán de superación personal sin pedir la perfección. 
 

PÁGINAS WEB DE INTERÉS

PORTAL DE EDUCACIÓN DE LA JUNTA DE ANDALUCIA

viernes, 16 de diciembre de 2011

PARA PADRES: ORIENTACIONES HABILIDADES SOCIALES EN INFANTIL

Qué podemos hacer los padres y madres para ayudar al niño
> Ofrecer un modelo adecuado. Cuando los padres tienen hábitos de convivencia social, ofrecen manifestaciones de cortesía, de respeto,

comprensión, cooperación y solidaridad para con las personas con quienes conviven, constituyen verdaderos ejemplos, siendo muy provechoso, pues el niño se comporta tal como ve actuar a los demás.

ƒ Empezar dándole manifestaciones de afecto al niño: darle un beso cuando despierta, preguntarle cómo le va en el juego, o si le gusto el paseo que habéis dado,…

ƒ Utilizar expresiones adecuadas y amables con los niños, tales como: “hazme el favor”, “muchas gracias”, “si fueras tan amable”, etc., que facilitan la armonía familiar y lo educan en la gentileza y cortesía. La cortesía y, en general, los hábitos sociales, deben practicarse en todas partes, en todas las actividades en las que participe el niño.

ƒ Enseñarle a cuidar sus cosas y respetar las ajenas. Debe cuidar las pertenencias de sus hermanas, y en caso de necesitarlas, pedirlas, teniendo especial cuidado de no dañarlas y dar las gracias al devolvérselas.

> Modelado. El niño aprende una conducta determinada por observación de la conducta de su padre o su madre y de las consecuencias que se derivan de la misma, es decir, cualquier comportamiento que se pueda adquirir o modificar por medio de una experiencia directa es, en principio, susceptible de aprenderse o modificarse por la observación de la conducta de los demás y de las consecuencias que se derivan.

ƒ Enseñarle a observar la conducta que realice su padre o su madre y luego que él imite lo que hayáis hecho. Con esto conseguimos que adquiera nuevas conductas o fortalecer las que aún no tiene consolidadas o debilitar aquellas que queremos eliminar. Respecto a éstas el niño constata la carencia de consecuencias positivas o la contingencia de consecuencias negativas tras la realización de la conducta por parte del modelo.

> Valorar los aspectos positivos. Frecuentemente utilizamos la recriminación para corregir los excesos o déficit en habilidades sociales. Ej: ¡Eres muy malo!, ¡Pareces tonto, no sabes defenderte!,… Para que el niño consiga un comportamiento social adecuado, los adultos debemos cambiar esta actitud negativa por otra más positiva.

ƒ Valorar otras conductas alternativas que el niño realiza y que frecuentemente pasan desapercibidas.

ƒ Mantener una actitud positiva ante cualquier logro, por mínimo que parezca.

ƒ Permitir que el niño realice algunas conductas, aunque inicialmente no lo haga del todo bien.

> Proporcionarle ocasiones de habilidades sociales. Cuando ofrecemos al niño experiencias variadas que le posibiliten relacionarse en distintas situaciones sociales, estamos favoreciendo el ejercicio de habilidades sociales y su desarrollo.

ƒ Enseñarle el comportamiento que debe adoptar en los lugares públicos, como pueden ser: cafeterías, restaurantes, cines, iglesias, celebración de conmemoraciones, etc.

ƒ Enseñarle a cuidar la naturaleza, los animales y las plantas; a mantener limpios los lugares que se frecuentan o simplemente se transita por ellos: calles, parques, áreas verdes en general.